Una tragedia putumayense en tres actos: entrando al “post-conflicto”

José Antonio Gutiérrez D

 

Acto I -Puerto Bello, Piñuña Blanco

 

El jueves 1 de Junio, a eso de las 8pm, media docena de individuos encapuchados y vestidos de negro, llegan a la comunidad de Puerto Bello, en Piñuña Blanco, armados de escopetas y revólveres.

Pese a que a primera vista podrían parecer meros atracadores, sobre todo por las precarias armas que portan, su modus operandi parece ser el de paramilitares. Cortan las comunicaciones, agrupan a varias personas al borde del río y proceden a robar a personas específicas, sobre todo del comercio. Luego, después de dos horas de aterrorizar al caserío, roban un motor y se van con total tranquilidad río abajo con todo lo robado. Esto ocurre en las mismas narices de un batallón militar en la vereda de La Alea, adscrito a la Brigada de Selva Número 27, así como de la Fuerza Naval del Sur que opera en todo el río Putumayo.

Esta es la segunda acción de este tipo que ocurre en la zona. Hace unos meses, también se había producido una acción similar en la vereda Puerto Silencio. También han aparecido panfletos amenazantes de grupos paramilitares –que vienen avanzando a paso firme desde el occidente de Putumayo- y hasta de un grupo que se hacen llamar “Los de Sinaloa”. Esto ocurre cuando las FARC-EP ya no se encuentran en este territorio, sino que se encuentran concentrados en la Zona Veredal “Heiler Mosquera”, en La Carmelita. Un mal precedente de lo que puede esperar el pueblo de estos territorios de la presencia de la fuerza pública. Hasta los más timoratos reconocen que “estas vainas no se veían cuando las FARC estaban por acá”. En el pueblo corren rumores que, de hecho, la misma fuerza pública no sólo toleraría estas acciones sino que algunos elementos hasta estarían detrás de ellos. Sea como sea, la desconfianza es grande, al igual que la ansiedad.

Esta acción ocurrió apenas un día después de una reunión en la comunidad en la cual se trató el tema de la explotación petrolera y la necesidad de oponerse al intento de la multinacional Amerisur Resources plc –de origen británico- de comenzar tareas de prospección y explotación en la zona, en medio de las comunidades campesinas, de un consejo comunitario afro y de un resguardo indígena. Esta obsesión por perforar la tierra, contaminar los ríos y saquear los recursos es parte de la visión del post-conflicto del gobierno: que las multinacionales vayan ocupando los territorios donde nunca se habían podido meter, porque se encontraban las FARC-EP en ellos. Literalmente, los territorios de presencia histórica de esta insurgencia, hoy están de remate. Para resistir al extractivismo, se está llamando a todas las comunidades del río a una asamblea los días 16 y 17 de Junio en Peneya, cerca de Puerto Calderón.

Soldados del Ejercito Columbiano en Putamyo. A pesar de su presencia los atracadores operan con tranquilidad.

Acto II -Piñuña Negro

El día 2 de Junio, al mediodía, durante una reunión en Piñuña Negro con dirigentes campesinos y líderes de juntas de acción comunal, para tratar el tema de la implementación de los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC-EP, dos helicópteros militares sobrevuelan la reunión. Están sobrevolando por mucho tiempo, hasta que después de una hora y media sobrevolando, deciden aterrizar. “Afuera está el ejército”, nos comenta una señora que estaba en la reunión y que había salido para comprar algunos refrigerios. Salimos a hablar con ellos, pues la gente comienza a ponerse nerviosa. No es para menos. Piñuña Negro ha sido particularmente golpeado por las acciones contrainsurgentes durante el Plan Colombia, ha sido muy militarizado, ha vivido innumerables combates, ha visto muchos muertos y decenas de sus dirigentes han sido arrestados. Desde el 2004, al menos 36 dirigentes sociales han sido arrestados. El Plan Colombia también generó un desplazamiento masivo: de unas 2500 familias que había en el corregimiento al inicio de este operativo, hoy no quedan más de 400. Hoy el casco urbano de Piñuña Negro parece un pueblo fantasma, con casas abandonadas cayéndose a pedazos y un comercio moribundo donde alguna vez hubo de todo. En algunas de las veredas del corregimiento, esto se nota con mucha mayor crudeza: Puerto Tolima alguna vez llegó a tener 100 familias, y hoy apenas tiene 2. No es de extrañar, entonces, que la presencia militar provoque escalofríos en muchos.

Había llegado la armada en esos dos helicópteros; unos 30 militares contra-guerrillas, armados hasta los dientes con fusiles de asalto, mira telescópica, visores, granadas y cada quien con dos revólveres cruzados en el pecho, se paseaban por fuera del lugar de reunión y por el resto del caserío. Parecía que iban a una guerra medio oriental en vez de a dialogar con un grupo de dirigentes comunitarios que estaban realizando una reunión perfectamente legal. La gente miraba desde la distancia lo que está pasando con nerviosismo. Nosotros nos acercamos a hablar con un capitán de la manera más afable posible, tratando de bajar la tensión y de garantizar que la reunión pueda finalizar.

Nos informan que hemos roto un protocolo. Al parecer, la inspectora de Piñuña Negro tiene un acuerdo con la fuerza pública, a todas luces inconstitucional, según el cual no se puede realizar ninguna reunión comunitaria sin previa autorización de los mandos militares y sin la presencia física de un uniformado. Tales disposiciones son propias de las dictaduras militares del Cono Sur, más no así de un país que se dice democrático. Nos pregunta el militar que qué estábamos conversando. Le decimos el objetivo de la reunión y los temas tocados. Parece que la respuesta lo tranquiliza. Era como si esperaba que el objetivo de la reunión fuera otro.

Pregunta a mi compañero que si las cosas estaban tranquilas en Piñuña Blanco. Con sorpresa, le explicamos lo del “atraco”, aunque ellos ya sabían pues las denuncias se habían hecho por la mañana. Además, resulta extraordinariamente extraño que el ejército no haya sabido del “atraco” –que a esa altura lo sabía Raimundo y todo el mundo-, pero que se hayan enterado tan rápido de una reunión comunitaria para irla a interrumpir –y de paso, para acosar y amedrentar a los participantes. El capitán nos dice entonces que anotemos su número telefónico y que en caso de un nuevo incidente, llamemos al ejército porque ellos no vacilarán en llegar a “proteger” a la comunidad. Nos dijo que en esa zona la comunidad los rechazaba y que hasta los “hostigaban”, pero que si la comunidad los llamaba, ellos irían.

Luego nos preguntan si iríamos a Puerto Ospina, donde también la comunidad está adelantando acciones para oponerse a la explotación petrolera en su territorio, también por parte de Amerisur Resources plc. Uno ya va entendiendo por dónde va la cosa.

Acto III -Peneya, Piñuña Blanco

En el último acto, dirigentes comunitarios de Peneya, Piñuña Blanco, nos explican que el sábado 3 de Junio, se habían aparecido los ejecutivos de la Amerisur Resources plc, llamando a una reunión a la dirigencia. Palabras más, palabras menos, le preguntaron a los dirigentes que cuando soltaban la tierrita. A lo cual los dirigentes exclamaron diciendo que eso no era una decisión que podían tomar ellos, sino que correspondía a  la comunidad. Y que la comunidad tiene su evento programado para el 16 y 17 y que entonces tomarán una  decisión informada.

También nos enteramos que, camino a Piñuña Negro, los helicópteros que sobrevolaron la reunión comunitaria, también habían sobrevolado el caserío de Puerto Bello. El mensaje era claro. El día 3 también hubo reunión de la Junta de Acción Comunal en Puerto Bello y la decisión de la comunidad, ante la zozobra generada en los últimos días fue reforzar la organización comunitaria, tender más puentes con otros procesos, visibilizar la problemática del extractivismo y la resolución de la comunidad de defender el territorio. Dentro de esto, se llamó a participar masivamente en la asamblea en Peneya, pedir acompañamiento a los otros movimientos sociales, y a pedir a las autoridades garantías para que la reunión se pueda realizar en paz.

Aun cuando estos tres actos, a primera vista, puedan parecer hechos aislados, pensamos que son parte de una misma tragedia que se viene viviendo no sólo en el Putumayo, sino en todo el territorio colombiano.

 

Ahí donde las FARC-EP abandonaron los territorios, en el marco del proceso de paz adelantado con el gobierno (en el cual, dicho sea de paso, solamente los guerrilleros están cumpliendo su parte del acuerdo), las multinacionales han puesto la mira para adelantar actividades extractivistas y agroindustriales. En esos territorios existía no solamente insurgencia armada, sino también, por decirlo así, una insurgencia social: comunidades en resistencia contra la imposición del modelo neoliberal extractivista, que han buscado activamente participar en procesos amplios por una transformación de las estructuras políticas y económicas del país, así como en la creación de alternativas en su propia realidad local. Para quebrar esta resistencia campesina, indígena y afrocolombiana, la fuerza pública está tolerando, sino patrocinando, una situación de inseguridad y zozobra. Es muy raro que asesinatos selectivos, el aumento de la inseguridad y el avance incontenible del paramilitarismo estén ocurriendo en las mismas narices del ejército más poderoso de América Latina, y que ellos se muestren impotentes para operar en contra de estos elementos criminales. Eso si, muestran gran efectividad cuando las comunidades se organizan para protestar.

¿Qué se busca con esta zozobra inducida? Que la comunidad, en su desesperación, termine por llamar al ejército para que venga a poner orden. Al mismo ejército que ha permitido que esto ocurra. Así ellos llegan por invitación (“llámenos si vuelven a ocurrir incidentes”), como salvadores. Pero detrás de la militarización del territorio, lo que llegará es la petrolera. Eso es lo que realmente buscan, y no la seguridad de la comunidad: lo que buscan es dar garantías y protección a la petrolera para adelantar el saqueo de los recursos, y la consecuente destrucción de la selva. Con el ejército enquistado en los pozos petroleros, como se ve en otras partes del Putumayo ¿quién podría protestar o resistirse? Y como se ve en todos los territorios militarizados, la criminalidad y el paramilitarismo no cesarán sino que ahí seguirán o hasta aumentarán, mientras las multinacionales podrán saquear en paz todo lo que quieran.

La comunidad en Piñuña Blanco está viendo claramente esta estrategia y no se está dejando engatusar. Sabe que la única garantía para que la paz llegue a su territorio es la unidad de los procesos comunitarios, el fortalecimiento de su autonomía, la creación de un verdadero poder popular que pueda, mediante las guardias campesinas y la acción comunitaria, enfrentar las amenazas ante las cuales la fuerza pública se muestra impotente. En estos momentos está claro que la seguridad del pueblo depende de la capacidad del mismo pueblo. Que la defensa del territorio no puede ser impulsada más que por la alianza de campesinos, indígenas y afros, con el respaldo de los sectores urbanos que se hacen solidarios de estos procesos. Por más que uno le dé vuelta al asunto, no hay de otra. Por eso es tan importante que el 16 y 17 las comunidades de Piñuña Blanco no estén solas y que se les tienda una mano solidaria en esa lucha que es la lucha de todos.

 

José Antonio Gutiérrez D.

10 de Junio, 2017

JE NE SUIS PAS CHARLIE (YO NO SOY CHARLIE)

José Antonio Gutiérrez D

Parto aclarando antes que nada, que considero una atrocidad el ataque a las oficinas de la revista satírica Charlie Hebdo en París y que no creo que, en ninguna circunstancia, sea justificable convertir a un periodista, por dudosa que sea su calidad profesional, en un objetivo militar. Lo mismo es válido en Francia, como lo es en Colombia o en Palestina.

Tampoco me identifico con ningún fundamentalismo, ni cristiano, ni judío, ni musulmán ni tampoco con el bobo-secularismo afrancesado, que erige a la sagrada “République” en una diosa.

Hago estas aclaraciones necesarias pues, por más que insistan los gurús de la alta política que en Europa vivimos en una “democracia ejemplar” con “grandes libertades”, sabemos que el Gran Hermano nos vigila y que cualquier discurso que se salga del libreto es castigado duramente.

Pero no creo que censurar el ataque en contra deCharlie Hebdo sea sinónimo de celebrar una revista que es, fundamentalmente, un monumento a la intolerancia, al racismo y a la arrogancia colonial. 

Miles de personas, comprensiblemente afectadas por este atentado, han circulado mensajes en francés diciendo “Je Suis Charlie” (Yo soy Charlie), como si este mensaje fuera el último grito en la defensa de la libertad. Pues bien, yo no soy Charlie.

No me identifico con la representación degradante y “caricaturesca” que hace del mundo islámico, en plena época de la llamada “Guerra contra el Terrorismo”, con toda la carga racista y colonialista que esto conlleva. No puedo ver con buena cara esa constante agresión simbólica que tiene como contrapartida una agresión física y real, mediante los bombardeos y ocupaciones militares a países pertenecientes a este horizonte cultural.

Tampoco puedo ver con buenos ojos estas caricaturas y sus textos ofensivos, cuando los árabes son uno de los sectores más marginados, empobrecidos y explotados de la sociedad francesa, que han recibido históricamente un trato brutal: no se me olvida que en el metro de París, a comienzos de los ‘60, la policía masacró a palos a 200 argelinos por demandar el fin de la ocupación francesa de su país, que ya había dejado un saldo estimado de un millón de “incivilizados” árabes muertos.

No se trata de inocentes caricaturas hechas por libre pensadores, sino que se trata de mensajes, producidos desde los medios de comunicación de masas (si, aunque pose de alternativo Charlie Hebdo pertenece a los medios de masas), cargados de estereotipos y odios, que refuerzan un discurso que entiende a los árabes como bárbaros a los cuales hay que contener, desarraigar, controlar, reprimir, oprimir y exterminar. Mensajes cuyo propósito implícito es justificar las invasiones a países del Oriente Medio así como las múltiples intervenciones y bombardeos que desde Occidente se orquestan en la defensa del nuevo reparto imperial. El actor español Willy Toledo decía, en una declaración polémica -por apenas evidenciar lo obvio-, que “Occidente mata todos los días. Sin ruido”. Y eso es lo que Charlie y su humor negro ocultan bajo la forma de la sátira.

No me olvido de la carátula del N°1099 de Charlie Hebdo, en la cual se trivializaba la masacre de más de mil egipcios por una brutal dictadura militar, que tiene el beneplácito de Francia y de EEUU, mediante una portada que dice algo así como “Matanza en Egipto. El Corán es una mierda: no detiene las balas”. La caricatura era la de un hombre musulmán acribillado, mientras trataba de protegerse con el Corán.

Charlie Hebdo cartoon referring to the attack on Egyptian protesters in which 1,000 were killed.

Charlie Hebdo cartoon referring to the attack on Egyptian protesters in which 1,000 were killed.

Habrá a quien le parezca esto gracioso. También, en su época, colonos ingleses en Tierra del Fuego creían que era gracioso posar en fotografías junto a los indígenas que habian “cazado”, con amplias sonrisas, carabina en mano, y con el pie encima del cadáver sanguinolento aún caliente.

En vez de graciosa, esa caricatura me parece violenta y colonial, un abuso de la tan ficticia como manoseada libertad de prensa occidental. ¿Qué ocurriría si yo hiciera ahora una revista cuya portada tuviera el siguiente lema: “Matanza en París. Charlie Hebdo es una mierda: no detiene las balas” e hiciera una caricatura del fallecido Jean Cabut acribillado con una copia de la revista en sus manos? Claro que sería un escándalo: la vida de un francés es sagrada. La de un egipcio (o la de un palestino, iraquí, sirio, etc.) es material “humorístico”. Por eso no soy Charlie, pues para mí la vida de cada uno de esos egipcios acribillados es tan sagrada como la de cualquiera de esos caricaturistas hoy asesinados. 

Ya sabemos que viene de aquí para allá: habrá discursos de defender la libertad de prensa por parte de los mismos países que en 1999 dieron la bendición al bombardeo de la OTAN, en Belgrado, de la estación de TV pública serbia por llamarla “el ministerio de mentiras”; que callaron cuando Israel bombardeo en Beirut la estación de TV Al-Manar en el 2006; que callan los asesinatos de periodistas críticos colombianos y palestinos. Luego de la hermosa retórica pro-libertad, vendrá la acción liberticida: más macartismo dizque “anti-terrorismo”, más intervenciones coloniales, más restricciones a esas “garantías democráticas” en vías de extinción, y por supuesto, más racismo.

Europa se consume en una espiral de odio xenófobo, de islamofobia, de anti-semitismo (los palestinos son semitas, de hecho) y este ambiente se hace cada vez más irrespirable. Los musulmanes ya son los judíos en la Europa del siglo XXI, y los partidos neo-nazis se están haciendo nuevamente respetables 80 años después gracias a este repugnante sentimiento. Por todo esto, pese a la repulsión que me causan los ataques de París, Je ne suis pas Charlie.

Sobre el autor: José Antonio Gutiérrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con América Latina y Colombia, colaborador de la revista CEPA (Colombia) y El Ciudadano (Chile), así como del sitio web internacional www.anarkismo.net.  Autor de “Problemas e Possibilidades do Anarquismo” (en portugués, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro “Orígenes Libertarios del Primero de Mayo en América Latina” (Quimantú ed. 2010). 

A LA REVOLUCIÓN O A LA TRANSICIÓN?

                                            Diarmuid Breatnach

Reflexiones en leer el Editorial GARA Marzo 25 2012 (reflexiones republicadas por mi en enero del 2015 sin me parece necesitar cambiar nada).  Como se atreve uno que ni siquiera vive en Euskal Herria, a pronunciar sobre las tácticas y estrategias de procesos revolucionarios en ese país?  Pues me atrevo por saber algo de la historia del país, de su circunstancias actuales y por querer mucho que los sacrificios de su pueblo tengan éxito.  Y me atrevo por saber algo de la historia del capitalismo y del colonialismo y de la clase obrera en general.  Y me atrevo por que la logica no se confina a un país ni a otro, si no a todo el mundo.

En Marzo 2012 se anticipaba una huelga general en Euskal Herria como parte de huelga general en el Estado Español.  En GARA apareció un artículo que me parecía importante.  Y yo, un “scotus” con algo de sangre de los “vascones”, comenté sobre ello, pero con poquísimas avenidas de publicar en Euskal Herria.

La mayoría sindical vasca, los sindicatos ELA y LAB con algunos otros en manifestación de huelga en el 29 Marzo 2012.

La mayoría sindical vasca, los sindicatos ELA y LAB con algunos otros en manifestación de huelga en el 29 Marzo 2012.

 Gara, Marzo 25 2012:

“……….. Así las cosas, lo peor que le puede ocurrir a una huelga general es que se convierta en un objetivo en sí misma, incluso en un ritual periódico, y no en una herramienta de transformación efectiva de la actual situación. Por ello, resulta importante que el 29M sea un día de fuerte respuesta en Euskal Herria, pero es imprescindible que sea sobre todo el primer día de la construcción de una poderosa alternativa de cambio real.” (GARA)

De acuerdo

El atasco mental que evidencia la izquierda a nivel planetario demuestra que no es fácil articularla, pero sería exigible al menos que la huelga general del jueves dé paso a una agenda sobre la que empezar a construir otro futuro. O, más bien, a dos agendas: una inmediata, de resistencia frente a la sucesión de ataques que se viene produciendo y que sirva al menos para paliar los daños irreversibles que provoca,“ (GARA)

De acuerdo

y otra a medio-largo plazo, que tenga como horizonte el logro de la soberanía vasca, único antídoto efectivo dado que de Madrid y París no se puede esperar otra cosa que no sea ruina, desigualdad, especulación y desmovilización.” (GARA)

¿QUE? ¿Que una nación, en liberarse de la dominación de un estado, solamente con eso se garantiza el escape de los efectos del capitalismo? ¡Des de luego que no, señores! Solamente el socialismo nos puede liberar de tal efectos y aún es posible que tampoco con eso se libre si nos quedamos adentro de un mundo mayoritariamente capitalista.

Una sociedad con derechos y deberes

Estas dos agendas deberían ir en paralelo y alimentarse mutuamente. Argumentar que nada se puede hacer hasta que Euskal Herria sea soberana y renunciar a las capacidades de las que ya dispone en todos los ámbitos sería como caminar mirando solo al horizonte para acabar tropezando en la primera piedra. Del mismo modo, apuntar con la mirada solo al suelo y perder la referencia de objetivos finales también lleva a perder el rumbo…” (GARA)

De acuerdo.

Pero ahora quiero hablar del “agenda a medio-largo plazo”, lo cual, si somos socialistas o comunistas revolucionarios (y tratando de Euskal Herria), debe de tratar de hacer preparaciones para tomar el poder para la clase obrera en esa nación. De eso no habla GARA nada.

Cuando se desea una ruptura revolucionaria con la lucha de la clase obrera de un pueblo, se suele pensar en la huelga general de un día solamente como un etapa, lo mismo que lo a dicho el editorial de GARA. Da carácter popular y obrera a la resistencia, moviliza a las masas, la clase y el pueblo siente su poder, se fortalecen los militantes y el pueblo en lucha contra la represión, se aprenden lecciones de organizar, de movilizar, de lucha….

¿Pero que sería la segunda etapa? Pues de movilizar todavía mas gente y de llegar a un enfrentamiento mas fuerte con el estado y con la clase capitalista… ¿Por qué? Por que el objetivo es tomar el poder – un acto revolucionario, no una transición a algún nuevo capitalismo nacional.

Dependiendo de los acontecimientos, en esa situación ante-revolucionaria, se podría ver algunos de una variedad de tácticas, incluso a todos. Huelgas generales de tres días, de semana o más largo todavía, manifestaciones, desobediencia civil, barricadas, kale borroka, responder a la represión con devolver la agresión en contra de los agentes de la misma. Y en cuando se pueda, pasar a la insurrección.

Bueno, el liderazgo de la IA ya ha dicho que no se puede tener lucha armada. Entonces será difícil imaginar como se va a pasar a la insurrección, pero no difícil imaginar como las fuerzas de la represión van a responder y, si esos sean los únicos que tengan las armas, como va a terminar el asunto.

Pero armada la insurrección o no, está claro que ninguno de los dos estados, el francés ni el español, van a sentarse en sus manos y hacer nada. Claro que no – lo van a tratar de impedir, a luchar con dientes y garras.

¿Sería la clase obrera y el pueblo Vasco capaz de resistir la represión militar de esos estados, con sus soldados y policía, sus tanques, sus aviones? En lucha directa, el uno en contra del otro, no, que va. Y los estados serían capaces de bombardear las ciudades para aplastar la revolución – lo verían mejor eso que perder una zona de sus estados y de explotación, y además con la reconstrucción después, algunos capitalistas van a tener un bonanza.

Pues, si es así, el movimiento revolucionario tiene que mantenerse preparado a que llega un tiempo en que el estado no sería capaz de usar las fuerzas armadas. Solamente hay dos situaciones en que eso sucedería: invasión de otro país al estado o guerra civil. Si las situaciones dentro de los estados español y francés fueran tan graves que no eran capaces de enviar sus fuerzas armadas a aplastar la gente en Euskal Herria, entonces si que sería capaz de tener éxito la revolución Vasca, con ellos haciendo frente a las fuerzas represivas locales que no se rindieron.

La lógica de este planteamiento es no solamente que hay que hacer preparaciones para ir mas allá de la huelga general a la insurrección, si no que se debe de ayudar al proceso de resistencia en el resto de los estados, en todos lugares pero especialmente en el centro del Estado Español – en Castilla!

Fin

El ‘Proceso de Paz Irlandés’ – ¿buena iniciativa o engaňo imperialista?

Un articulo escrito por mi en el 2010 — poco necesitaba cambiar para representar la realidad actual si no fuera para reinforzar el discurso con datos peores.

Diarmuid Breatnach

 Hoy en día Irlanda está en las noticias por las deudas especuladoras y la ruina de los bancos, convertida en deuda soberana, con la intervención del FMI y el peligro a la UE y al sistema del euro.  Pero hay otro problema de soberanía más antigua, la de ser colonia de la Gran Bretaña, poder contra el cual Irlanda lleva enfrentándose siglos. Así viene luchando por su libertad desde 1916-1922, y otra vez en la guerra que empezó en 1969 y que terminó, nos cuentan, con el Acuerdo de Viernes Santo.

La historia general del movimiento revolucionario republicano irlandés es de siglos, llena de valor y coraje, de sacrificios enormes, de miles de mártires y de mucha importancia para el movimiento mundial en contra del colonialismo y el imperialismo.  Por ejemplo, los revolucionarios de la India a finales del siglo XVIII y principios del XIX, estuvieron en contacto con republican@s irlandes@s, prestando gran atención a lo que ocurría en Irlanda. 

 La Rebelión de Pascua en 1916 ocurrió en una ciudad, Dublín,  por muchos en esos anos considerada la segunda ciudad principal del Imperio Británico y sus noticias llegaron a cada rincón de este, además de la repercusión que tuvo en otros lugares. 

El Hotel Metropole en O'Connell Street, la calle principal de Dublín. después del bombardeo británico de 1916.  Estaba situada donde hoy en día están las tiendas Penney's y Eason's.

El Hotel Metropole en O’Connell Street, la calle principal de Dublín. después del bombardeo británico de 1916. Estaba situada donde hoy en día están las tiendas Penney’s y Eason’s.

Otro ejemplo, es el impacto que causó en  Ho Chi Minh, cuando estuvo trabajando en Londres, el presenciar la procesión-funeral del Alcalde de Cork, Mc Sweeney, que murió en la cárcel de Brixton en Londres después de la huelga de hambre de 76 días.

Pero, la historia del movimiento republicano irlandés también es una historia llena de escisiones,  de reformismo, de traición.  

Los principales partidos politicos

Después de una guerra y de la liberación parcial del país en el 1921, el movimiento republicano irlandés sufrió una escisión enorme que terminó en la Guerra Civil en el 1922.  El nuevo gobierno irlandés, cuyos fuerza armada ganó en contra de los republicanos, era conservador y represivo y su partido político derechista evolucionó al Fine Gael, uno de los dos principales partidos de la burguesía irlandesa (actualmente).

 El partido republicano, el Sinn Féin, al igual que su ejercito el IRA, fueron vencidos por el ejercito del nuevo estado, un estado neo-colonialista, y tuvieron que sufrir la represión.

Bombardeo por el ejército del nuevo estado de Irlanda en el 1922 contra los Four Courts, la guarnición general de los Republicanos, empezando la Guerra Civil de Irlanda.

Bombardeo por el ejército del nuevo estado de Irlanda en el 1922 contra los Four Courts, la guarnición general de los Republicanos, empezando la Guerra Civil de Irlanda.

 

Pasaron aňos, y otra escisión  tuvo lugar en el partido republicano, cuando De Valera formó un partido nuevo reformista, el Fianna Fáil, que hoy en día es el otro partido político principal de la burguesía irlandesa. 

El tercer partido principal del sistema capitalista irlandés es el Labour Party (Partido Laboral), una mutación torcida del Partido Socialista Republicano de James Connolly, fusilado por los británicos en 1916.  El Partido Laboral ha alcanzado el poder solamente tres veces un su historia, cada vez en coalición y dos de ellas con el partido de derechas, Fine Gael (donde está actualmente).  El gobierno de los aňos 1973-1977 fue lo más represivo que sufrió Irlanda desde los aňos posteriores a su Guerra Civil.

 

Campaňas del IRA

Entre los aňos 1956-1962, el IRA inició una campaňa militar, “la Campaňa de la Frontera”, en la cual atacaron a los británicos alrededor de la frontera entre los Seis Condados (ocupados por los británicos) y el resto de Irlanda.  No tuvo éxito.

 En los aňos ’60 del pasado siglo, parecía que Sinn Féin se estaba convirtiendo en un partido popular socialista y anti-imperialista.  En la mayor parte de Irlanda, los 26 Condados, Sinn Féin inició campaňas sobre cuestiones económicas, como acerca de problemas de vivienda,  tambien sobre soberanía, como por ejemplo sobre la propiedad de la tierra, ya que todavía se tenía que pagar rentas a terratenientes británicos. 

 En el Norte, en los 6 Condados, tomaron parte en el movimiento por los Derechos Civiles.  Campaña que fue respondida por parte del Estado con represión, y, cuando esta no fue suficiente, recurrieron a una ola de violencia sectaria en 1969. 

 Por entonces los militantes del Norte se enteraron que Sinn Féin y la jefatura del IRA se habían deshecho de casi todas sus armas y el IRA tuvo muy pocas para defender sus distritos en Derry y en Belfast en contra de los asaltos de los lealistas y la policía colonial británica.  Se veía entonces claro que la  trayectoria de Sinn Féin había sido reformista, aunque muchos de los republicanos del norte lo veían como el resultado de ir “demasiado al socialismo” o de “concentrarse demasiado en la política”.  Un aňo después, en 1970, Sinn Féin tuvo otra vez una escisión, de allí salió el Sinn Féin Provisional y el IRA Provisional. 

 Los que se quedaron se llamaron Sinn Féin Oficial y su rama militar, el IRA(O) (IRA Oficial), usó sus armas casi exclusivamente en contra de sus ex-compaňeros, los Provisionales.  Cuatro aňos después, en 1974, los Oficiales sufrieron otra escisión y de allí vino el Irish Republican Socialist Party (Partido Socialista Republicana Irlandesa) y el INLA (Ejercito Irlandés para Liberación Nacional).

Miembros del IRA (O) y del INLA se mataron entre sí, asi como entre miembros del INLA y del IRA(P

 Mas adelante, el IRSP y la INLA sufrieron otras escisiones hasta quedar divididas en  cuatro partes, matándose unos a otros.

Los Provisionales, mientras tanto, siguieron con su lucha militar y política en contra del Imperio Británico, pero sin dirigirse mucho en contra del estado neo-colonialista en el sur.  Muchos militantes cayeron.  El pueblo nacionalista de los 6 Condados se unió alrededor de Sinn Féin (P) y del IRA (P) pero no se veía fin al conflicto de tantos aňos.  Buscando salida a ello, Sinn Féin empezó a plantearse alianzas con la izquierda del Partido Laboral Británico, también con los políticos de origen irlandés que habia en el partido Demócrata de los Estados Unidos, y con la base nacionalista de Fianna Fáil, partido de la burguesía irlandesa en los 26 Condados 

El Acuerdo de Viernes Santo

Ninguna de estas posibles alianzas era revolucionaria ni tenia potencialidad revolucionaria.

 En 1998, como parte de esta iniciativa, Sinn Féin  firmó el Acuerdo de Viernes Santo.

Los dirigentes de Sinn Féin dijeron a su base que sus objetivos eran abrir un espacio para poder hablar de la autodeterminación y la reunificación de Irlanda.

 En repuesta a una pregunta en una conferencia con la comunidad irlandesa en Londres en los aňos ‘90, el enviado de Sinn Féin dijo que no le parecía que los Británicos estuvieran predispuestos ya a ir hacia eso,  y que los objetivos de Sinn Féin eran ocasionar divisiones entre los lealistas (o ampliar las divisiones que ya existían) así como ganar acceso a los medios de comunicación.

Es cierto que las divisiones entre los lealistas  empeoraban, pero la principal consecuencia de esto ha sido reemplazar un partido político unionista británico principal por otro.

Tambien es verdad que Sinn Féin ha ganado acceso a los medios de comunicación; aunque continuan criticando que no hay igualdad con respecto a los otros partidos politicos principales. Sin embargo, se puede leer con frecuencia en los periódicos declaraciones suyas o verles en programas de televisión donde varios personas dan sus opiniones sobre asuntos corrientes. 

Pero, no se ve ningún paso en los 15 aňos del Acuerdo de Viernes Santo hacia los objetivos principales (según SF) del partido: Irlanda liberada de Inglaterra, reunificada, Gaélica y socialista.  Cuando se les pregunta a SF donde están las ganancias del Proceso, contestan que el partido ha aumentado su representación en el parlamento Irlandés y que son parte del gobierno de los 6 Condados del norte.  De los objetivos, nos dicen que hay que esperar a cuando tengan suficientes representantes en el parlamento Irlandés para efectuar los cambios que se quieren.

 Si, es cierto que son parte de una administración colonialista en el norte, que ataca a los pobres con recortes en las subvenciones para los servicios sociales, y que baja los sueldos de los trabajadores municipales, de los de sanidad y de enseňanza.  En el parlamento Irlandés, tiene 14 diputados en un total de 166 y no parece que en el futuro cercano vayan a lograr muchos más.

?Nos podemos preguntar, ¿para eso murieron tantos guerriller@s y tantos luchadores? 

Presos y presas republicanos y republicanas

SF nos dice que el Proceso es resultado del sacrificio de Bobby Sands y de los otros seis presos, miembros del IRA(P) (los otros tres eran del INLA), y que para eso murieron en huelga de hambre en 1981.  Eso no se sabe, pues lo único que sabemos es que lucharon por la liberación de Irlanda y que hablaron de justicia y de socialismo, de la dignidad humana y de la solidaridad internacional.  Pero si sabemos que sacrificaron sus vidas en la lucha para el reconocimiento del estatus político de los presos republicanos.  Y también sabemos que la rendición de ese status ha sido una de las condiciones de aquel Acuerdo de Viernes Santo.  

Claro, los presos del IRA(P) salieron de la cárcel (menos uno), pero quedaron adentro los que pertenecían al CIRA, al RIRA y al INLA (hasta que los del INLA firmaron también el acuerdo) Hoy en día tienen, entre las cárceles irlandesas y británicas, alrededor de 100 pres@s republican@s.  Y los presos de Maghaberry, en el norte, están ahora en campaňa por los Derechos y para que  los guardias británicos dejen de quitarles su ropa para cachearles cada vez que vienen y van del juzgado, también acosando a familiares que les visitan, acusándoles de llevar drogas (aunque entre los presos nunca se  hayan encontrado) y dando por terminadas o prohibiendo visitas por meras “sospechas”, sin que haya ninguna prueba 

?Existían alternativas?

 Cuando empezaron SF(P con el ‘proceso de paz’, lo hicieron por que se sintieron bloqueados, que estaban perdiendo el impulso que habían renovado en 1981 y que ya llevaban -el IRA (P ) –  20 años en  guerra. ¿ Tenían otras alternativas en vez de ese Acuerdo?  Parece que si. 

Podrían haber buscado alianzas con la comunidad de irlandeses en Gran Bretaňa, ya que eran alrededor de un 10% de la población en las ciudades mas grandes.  No lo hicieron.

 Podrían haber buscado alianzas con la clase trabajadora de la Gran Bretaňa.  Tampoco lo hicieron, y en su lugar buscaron alianzas con la izquierda oportunista del Partido Laboral.  Podrían haber encabezado a la clase trabajadora del los 26 Condados, es decir de la mayor parte de Irlanda – pero tampoco lo hicieron.  No se movían en los sindicatos ni tampoco hicieron esfuerzo serio de iniciar un nuevo sindicato de lucha.  No se movilizaron en contra de la emigración enorme que afectaba a la juventud

 Si se movilizaron en contra del narcotráfico y por ello les persiguió la policía.  Pero trataban igual al cannabis que a la heroína. Y al mismo tiempo vendían alcohol en sus clubes (legales e ilegales), a gente que se emborrachaba.  Además tenían negocio de contrabando con cigarros.  Es bien conocido que la nicotina y el alcohol son las dos drogas que mas daňo hacen en Irlanda, así como en la mayor parte del mundo.

 SF podría haber luchado por los derechos sociales en las dos partes de Irlanda, pero tampoco lo hicieron.  No apoyaron al derecho al aborto en el referéndo.  Apoyaron débilmente y tarde el derecho al divorcio en otro referéndum.  Los líderes de SF tuvieron miedo a perder esa parte de su base que es católica y conservadora.  En esos referendos, eran los social-demócratas y los grupos pequeños de izquierda revolucionaria quienes encabezaron la lucha por esos derechos sociales básicos.

 SF también podría haber luchado en contra de la emigración que cada año hacia que tuviera que marchar la mayor parte de la juventud. Esto era una hemorragia que sufrieron las familias de la clase trabajadora, pero igualmente la mayoría de la clase media.  Tampoco lo hicieron.

 Sinn Féin tenia la opción de meterse en la lucha laboral; por qué no,¿ no se llaman socialistas a si mismos?  Pero tampoco lo hicieron.  Por un tiempo SF tuvo un miembro que  encabezaba uno de los mayores sindicatos, pero llegó a acuerdos, con un pacto social con el gobierno y la burguesía, que supusieron perdidas para la clase trabajadora.  SF no ha hecho nunca trabajo de organización en las bases de los sindicatos.  Tampoco es capaz de hacer trabajo ideológico socialista: su propaganda de cara a la crisis financiera capitalista es parecida a la de los partidos y sindicatos social-demócratas y fue muy tarde cuando enunciaron el lema que la crisis la paguen los que la crearon.

 Sinn Féin y el IRA Provisional, después de muchos años, de dura lucha, con muchos sacrificios, pero en cual se negaron a buscar alianzas revolucionarias, ni internacionalistas ni dentro de Irlanda, terminaron por tomar un camino reformista, y aún más, bastante conservador.  Ahora buscan votos y la mayoría de sus esfuerzos quedan en elegir diputados al parlamento Irlandés. En 2010 Adams, Presidente del Sinn Féin, dió la bienvenida a la noticia que Obama intentaba visitar a Irlanda en mayo. En el mismo mes, se esperaba la visita de la Reina del Reino Unido y McGuinness comentó que la gente no debe protestar en contra de ella.

a de sus esfuerzos quedan en elegir diputados al parlamento Irlandés. En 2010 Adams, Presidente del Sinn Féin, dió la bienvenida a la noticia que Obama intentaba visitar a Irlanda en mayo. En el mismo mes, se esperaba la visita de la Reina del Reino Unido y McGuinness comentó que la gente no debe protestar en contra de ella.  

No solo la lucha por el socialismo, en el cual SF no tomó nunca parte, sino también la lucha por la autodeterminación, lo tendrán que llevar a cabo otros.

 Todo, se tendrá que hacer de nuevo.

FIN